Atrás hasta el origen –
Allá donde la lengua se hace música,
donde el uno se transforma en el otro,
donde las fronteras se esfuman
y nace algo nuevo.
(Amadeo Roldán – La Luz musical, I,3)
(Amadeo Roldán – La Luz musical, I,3)
EL FONDO
El destacado compositor cubano Amadeo Roldán, enfrentado a la muerte inminente, lucha por crear una última gran obra, pero al final tiene que aceptar su derrota. En este proceso, se reconcilia con su destino y recupera así la paz interior.
Además de la vida de Roldán y de su lucha por la valorización de la cultura afrocubana, junto con su acercamiento a la santería, el libreto ilumina aspectos históricos de la época y cuestiones de la historia colonial, así como preguntas sobre la discriminación racista.
ORIGEN DEL PROYECTO
Durante mi primer viaje a Cuba en los años ochenta conocí a Ricardo Roldán, el nieto del compositor cubano, entonces desconocido para mí, Amadeo Roldán, cofundador de la Orquesta Filarmónica de La Habana. Lo que me contó sobre su abuelo me fascinó de inmediato. Desde entonces germinó la idea de dedicarle una ópera a este compositor. Sabía que, para la música, necesitaba colaboradores cubanos. Los encontré en 2019 en José Victor Gavilondo Peón y Yasel Muñoz Alvarez.
En el intercambio con los compositores, el libreto se benefició de su mirada cubana y de sus numerosas sugerencias. En 2020, la Fundación Internacional Mozart asumió la producción. El previsto estreno en La Habana, así como actuaciones en Salzburgo y otras ciudades europeas a partir de octubre de 2020, tuvieron que ser prorrogados sine die debido a la pandemia.
Continúa siendo mi objetivo llevar a la escena esta ópera de cámara, que gracias a su historia y su aire cubano puede arrastrar al público. Mi respeto por los artistas cubanos alimenta el deseo de hacer que el público europeo participe de sus talentos. En mi experiencia, el destino de Cuba nos conmueve todavía una y otra vez.

ESTADO ACTUAL
Hemos entrado en contacto con Brigitte de Montalembert, la cofundadora de la Academia Internacional de Teatro Fonact, que estaría dispuesta a colaborar. Además, la directora de orquesta Nathalie Marin se ha comprometido activamente en la búsqueda de productores, sobre todo en España. Una representación en Cuba sería la coronación del proyecto.
LIBRETO: Beate Haeckl
COMPOSITORES: José Victor Gavilondo Peón y Yasel Muñoz Alvarez
REPARTO:
• Amadeo Roldán (1900–1939): componista, violinista, director de orquesta
• Alejo Carpentier: escritor, musicólogo y amigo de Amadeo
• El Babalao: sacerdote afrocubano
• Coro (POC) / 3 bailarinas, 3 bailarines
Amadeo Roldán fue un compositor cubano que murió en 1939, a la edad de 39 años, después de una vida totalmente dedicada a la música, a causa de un cáncer de cavidad bucal. Tras estudiar violín y composición en Madrid, donde pasó los primeros veinte años de su vida, se estableció en Cuba para seguir sus raíces familiares. Se convirtió en cofundador de la Orquesta Filarmónica de La Habana y su director principal y, como tal, familiarizó al público con los grandes maestros europeos de la Clásica y de la Modernidad. Asimismo, fundó una academia de música en la que impartió clases durante muchos años. Sin embargo, su mayor logro consistió en la incorporación de ritmos y percusiones afrocubanas en sus propias composiciones, elementos que hasta entonces habían sido en gran medida ignorados tanto por músicos clásicos como por el público. Con este fin, incluso desarrolló un sistema especial de notación musical. Su amistad y colaboración estrecha con destacados artistas cubanos de la época — en primer lugar con el escritor y crítico musical Alejo Carpentier — condujeron, entre otros, a la creación del ballet sinfónico La Rebambaramba, que también obtuvo gran reconocimiento en Europa.

Con 38 años, el director y compositor Amadeo Roldán contrae un cáncer de cavidad bucal que se agrava rápidamente. Deja de ser capaz de trabajar, pero sueña con dejar una última obra maestra: una gran ópera.
En una visión se le aparece su amigo de juventud, el escritor y musicólogo Alejo Carpentier, quien lleva ya diez años en el exilio de París, y le anima a emprender este camino. Juntos bosquejan la trama de su ópera cubana, un homenaje a la población afrocubana, basada en la novela de Carpentier Écue-Yamba-Ó (Alabado sea Dios). Los habitantes del pueblo descrito en la novela exigen ser representados en la obra con sus alegrías y penas cotidianas. En el centro de la historia se sitúa una joven pareja enamorada; sin embargo, la mujer está casada con un hombre celoso.
Cuanto más se adentra Amadeo en la composición, más queda hechizado por el mundo de la santería y de la magia afrocubana. Mientras su salud se deteriora de manera progresiva, consulta el oráculo, mediado por un hechicero, un «Babalao», para saber si podrá terminar su ópera. El oráculo permanece enigmático, pero le recomienda perseverar.
Carpentier también lo anima a seguir trabajando a pesar de las crisis físicas cada vez más frecuentes. La ópera empieza a tomar forma. A la vez, Amadeo siente cómo sus fuerzas lo abandonan y el miedo a la muerte comienza a devorarlo. Frente a los diagnósticos médicos que sellan su destino, rechaza cualquier tratamiento con morfina para poder componer con la mente clara.
En una visión de pesadilla se encuentra en medio de una «danse macabre» cubana, en la que toman cuerpo sus miedos más profundos. Personajes del folclore cubano lo presionan para que se rinda. En particular, su propia alma le suplica que no la retenga cautiva por más tiempo, súplica que Amadeo resiste con obstinación. Llega incluso a emprender una lucha física con el «Diablito», el mensajero de los dioses, a quien al final sucumbe.
A partir de ese momento, Amadeo acepta su destino y vuelve a su verdadero ser: el sonido de su alma liberada. El Babalao le revela el sentido del más allá: los difuntos participan eternamente en la vida de sus seres queridos. En paz ahora, Amadeo confía su ópera inconclusa a la posteridad.



LA IDEA
La conmovedora novela de Joseph Ponthus A la ligne – feuillets d’usine (Desde la línea) se despliega como un largo poema en el que el joven autor elabora sus experiencias como trabajador manual en un matadero y una fábrica de pescado. La poesía de su lenguaje, la humanidad de su mirada y, no menos importante, su humor conforman un fascinante contraste con la cruel brutalidad del trabajo alienado en la cadena de producción.
Ya en la primera lectura quedé prendida por la idea de llevar esta epopeya versificada y rítmica al escenario como teatro musical. El texto interpela una realidad ajena a muchos de nosotros, pero de la que dependemos enormemente en nuestra vida cotidiana. Por su intensidad, parece exigir de manera casi natural una música moderna y experimental.
EL EQUIPO
Dmitri Kourliandski se mostró pronto como el compositor ideal para este material: un artista cuya experiencia en el teatro, la energía y el enfoque experimental de la música enriquecerán el libreto de manera muy adecuada.
Anne Théron como directora, dará vida a los personajes gracias al enfoque multidisciplinar que ha desarrollado en numerosas producciones teatrales.
Agnès Pyka, primera violín, y los instrumentistas de su conjunto Des Équilibres, con los que explora las corrientes artísticas más diversas, entablarán un diálogo con la música electrónica de Kourliandski.

ESTADO ACTUAL
Para llevar a cabo el proyecto, estamos buscando productores y coproductores.
Sostenemos conversaciones constructivas con las óperas de Nantes y Lille, así como con el Festival d’Aix‑en‑Provence, pero todavía necesitamos nuevos socios para poder llevar la obra al escenario.
Para nosotros, una producción en uno de los teatros de ópera del norte de Francia sería ideal, ya que la acción de la ópera se sitúa en Bretaña. Al mismo tiempo, el tema es tan universal que la obra no se limita en absoluto al ámbito de lengua francesa.
“Am laufenden Band (A la ligne – feuillets d’usine) narra la odisea de Joseph Ponthus por las fábricas de pescado y los mataderos de Bretaña. En versos libres que se suceden como en una cinta transportadora, Ponthus describe el trabajo por turnos alienado, el frío y el hedor, el agotamiento físico y la muerte constante de los animales, pero también la solidaridad y el humor de los trabajadores, así como la belleza paradójica de los fríos recintos fabriles. Mientras él carga con toneladas de caracoles sobre la cinta de montaje y empuja cadáveres sangrientos, los gestos mecánicos despiertan recuerdos de músicos y escritores que le han marcado.
Joseph Ponthus, nacido en 1978, estudió Literatura y Trabajo Social en Reims y Nancy. Tras diez años como trabajador social en los suburbios de París, se trasladó en 2015 a Bretaña y allí trabajó dos años y medio en fábricas de pescado y mataderos. Su novela A la ligne apareció en 2019. Por esta obra, Ponthus recibió, entre otros, el Grand Prix RTL Lire 2019, el Prix Jean Amila‑Meckert y el Prix Eugène Dabit du roman populiste. Joseph Ponthus falleció en febrero de 2021 a la edad de 42 años.“
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